La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró este viernes el estado de emergencia ante la inminencia de una tormenta de nieve histórica que amenaza a gran parte de la costa este de Estados Unidos. El anuncio se produjo durante una conferencia de prensa en la que la mandataria instó a los residentes a tomar todas las precauciones necesarias frente a lo que describió como una combinación peligrosa de nevadas intensas y temperaturas extremadamente frías.
Según informó la gobernadora, el gobierno estatal continuará las tareas de salado en las rutas y se encuentra preparado para desplegar recursos de emergencia en los municipios que los requieran. Con esta medida, Nueva York se suma a otros estados que ya han activado protocolos de emergencia por la tormenta de nieve.
Qué implica el estado de emergencia por la tormenta de nieve
De acuerdo con The Mirror US, la declaración del estado de emergencia permite al gobierno estatal colaborar estrechamente con las administraciones municipales locales y desplegar recursos con mayor rapidez. Esto incluye la activación de centros de operaciones de emergencia, la preparación de refugios y centros de calentamiento, además de la coordinación entre la policía estatal y las agencias de transporte.
Adicionalmente, esta medida facilita que el estado solicite asistencia federal si las condiciones meteorológicas superan las capacidades estatales y locales. Los recursos pueden movilizarse sin demoras burocráticas significativas, lo que resulta crucial ante fenómenos climáticos de esta magnitud.
Más de 30 estados bajo alerta
Nueva York no es el único estado afectado por esta crisis climática. A principios de semana, Georgia declaró el estado de emergencia, seguido por Arkansas, Luisiana, Carolina del Norte, Oklahoma, Carolina del Sur y Virginia. Mientras tanto, Maryland y Virginia Occidental activaron estados de preparación.
El Centro de Predicción Meteorológica de Estados Unidos advirtió que más de 30 estados están en alerta desde este viernes. La tormenta invernal provocará nevadas intensas, aguanieve y lluvia helada desde las Montañas Rocosas meridionales hasta la costa este durante el fin de semana.
Pronósticos alarmantes para las principales ciudades
Los expertos meteorológicos prevén que Washington acumule entre 15 y 30 centímetros de nieve entre la noche del sábado y el domingo. En la ciudad de Nueva York, las proyecciones indican más de 15 centímetros de acumulación solo entre domingo y lunes, aunque la cantidad final dependerá de la trayectoria exacta de la tormenta de nieve.
Las temperaturas en Nueva York alcanzarán mínimas de -14°C y máximas de -9°C este sábado, según los pronósticos oficiales. Sin embargo, la preocupación mayor radica en la sensación térmica, que podría descender por debajo de -45°C en algunos puntos del país debido a los fuertes vientos que acompañarán las nevadas.
La tormenta comenzó su recorrido en Colorado y atravesará Texas, Kansas, Tennessee y Misuri antes de impactar con toda su fuerza en ciudades como Washington, Boston y Nueva York. Las temperaturas no superarán los -2°C hasta finales de enero, según las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional.
Impacto en Canadá
El fenómeno meteorológico también afecta gravemente a Canadá, donde más de la mitad del territorio enfrenta condiciones de frío extremo. El Servicio Meteorológico de Canadá activó alertas naranjas en Saskatchewan y Manitoba, con sensaciones térmicas entre -45 y -50°C capaces de congelar la piel en pocos minutos.
En Toronto, donde residen más de seis millones de personas, las autoridades reportaron sensaciones térmicas de -24°C desde la mañana del viernes, con vientos de hasta 50 kilómetros por hora. El ayuntamiento incrementó el personal en las calles para dirigir a las personas sin hogar hacia refugios habilitados.
Los meteorólogos atribuyeron estas temperaturas extremas a un vórtice polar que empuja aire ártico hacia el interior de Norteamérica, combinado con un río atmosférico cargado de humedad que generará precipitaciones superiores a lo normal. Este evento inusual podría extenderse durante una semana, según las proyecciones.
Las autoridades estadounidenses y canadienses continuarán monitoreando la evolución de la tormenta de nieve durante el fin de semana, mientras se espera que las temperaturas extremadamente frías persistan hasta principios de febrero en el valle de Ohio y la costa este.

