El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsó la creación del Consejo de Paz durante el Foro Económico Mundial de Davos, una iniciativa que busca atraer aliados occidentales para resolver conflictos globales. La junta, presidida indefinidamente por Trump, originalmente se concibió para supervisar el alto el fuego en Gaza, pero se ha transformado en un proyecto mucho más ambicioso. Según un alto funcionario del gobierno estadounidense, aproximadamente 35 países habrían aceptado unirse al Consejo de Paz, de un total de 60 que fueron invitados a participar.
La iniciativa se lleva adelante en el marco del Foro de Davos y cuenta con el respaldo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que aprobó el plan en noviembre otorgándole legitimidad internacional. El mandato incluye la supervisión de la desmilitarización y la reconstrucción de Gaza. Sin embargo, el escepticismo sobre su composición y mandato ha llevado a algunos aliados tradicionales de Washington a rechazar la propuesta hasta el momento.
Participantes confirmados del Consejo de Paz
Entre los líderes que confirmaron su participación se encuentran el presidente de Argentina, Javier Milei, quien firmó la integración de su país durante el evento en Davos. Adicionalmente, la lista incluye al ministro de Exteriores de Arabia Saudita, el príncipe Faisal bin Farhan, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan. También participan el presidente de Paraguay, Santiago Peña, el de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, y el de Indonesia, Prabowo Subianto.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aceptó unirse a la iniciativa, aunque inicialmente criticó la composición del comité encargado de supervisar Gaza. Trump indicó que algunos líderes han expresado su intención de sumarse pero necesitan la aprobación de sus parlamentos. El mandatario estadounidense sostuvo que quería incluir a “todos” los que fueran poderosos, justificando la presencia de figuras controvertidas por su influencia internacional.
Países que rechazaron o dudan sobre su participación
Varios aliados clave de Estados Unidos adelantaron que no participarán en el Consejo de Paz impulsado por Trump. Francia y Noruega rechazaron directamente las invitaciones, argumentando tener dudas sobre cómo funcionaría la junta en conjunto con la ONU. El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, indicó que era difícil imaginar estar junto con Rusia en cualquier consejo, señalando que “Rusia es nuestro enemigo y Belarús es su aliado”.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, indicó que sigue consultando con sus socios estratégicos antes de decidirse, y tiene previsto recibir al presidente palestino, Mahmud Abás, para conversaciones en Moscú. China confirmó haber recibido la invitación pero no aclaró si se unirá, mientras un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó el miércoles que mantendrá su compromiso con el sistema internacional con la ONU como eje central.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, afirmó que la adhesión podría plantear problemas constitucionales y que no asistiría a la ceremonia de firma. Meanwhile, la ministra de Asuntos Exteriores de Irlanda, Helen McEntee, indicó que consideraría la invitación con detenimiento. Otros países están recibiendo consultas sobre la membresía aunque no hayan sido invitados inicialmente, según agregó el gobierno estadounidense.
Estructura y funcionamiento de la nueva junta
Los miembros del Consejo de Paz ejercerán sus funciones durante tres años, según reportó un funcionario estadounidense. Tras este período, deberán pagar US$1000 millones para obtener un puesto permanente, fondos que supuestamente se destinarán a la reconstrucción de Gaza. Esta medida ha generado críticas y aumentado las preocupaciones sobre los verdaderos objetivos de la iniciativa.
Los comentarios de Trump sobre que la junta podría reemplazar algunas funciones de Naciones Unidas, llegando incluso a dejarla obsoleta, han aumentado la preocupación entre la comunidad internacional. El estatuto de la junta menciona “instituciones que han fracasado con demasiada frecuencia”, sin mencionar directamente a la ONU, una organización que Trump criticó reiteradamente. In contrast, el mandato oficial del Consejo de Seguridad otorga a la junta legitimidad para supervisar la desmilitarización y reconstrucción de Gaza.
Quedan grandes incógnitas por resolver sobre el funcionamiento concreto del Consejo de Paz y su relación con las instituciones internacionales existentes. Las autoridades no han confirmado plazos específicos para definir la membresía completa ni para el inicio formal de las operaciones de supervisión en Gaza.

