Cristiano Ronaldo intensificó su protesta contra el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita al boicotear partidos del Al Nassr, según confirmaron medios internacionales esta semana. El delantero portugués se ausentó intencionalmente del último compromiso de su equipo y, de acuerdo con información de ESPN, planea repetir esta conducta en un segundo encuentro consecutivo. Las autoridades de la liga árabe aún no han emitido una respuesta oficial al reclamo del exjugador del Real Madrid.
El conflicto se profundizó tras la llegada de Karim Benzema al Al Hilal, principal rival del Al Nassr en la Saudi Pro League. Medios portugueses indicaron que la estrella portuguesa está descontenta por la situación desigual que vive su club en comparación con otros equipos grandes de la competición. La ausencia del jugador representa un punto de quiebre en su relación con la organización saudí.
Las razones detrás del boicot de Cristiano Ronaldo
Según reportes de prensa europea, el principal motivo del malestar sería la falta de refuerzos de calidad para el Al Nassr. El equipo únicamente incorporó a Haydeer Abdulkareem, un volante iraquí de 21 años, durante la actual ventana de transferencias. Mientras tanto, los rivales directos realizaron contrataciones de alto perfil con mayor poder económico y agresividad en el mercado.
La situación se agravó cuando el Al Hilal, actual líder de la liga y máximo competidor del Al Nassr, confirmó la incorporación de Karim Benzema. El medio portugués A Bola expresó que Cristiano está molesto con la gestión que el Fondo de Inversión Pública está realizando, especialmente en comparación con el trato preferencial hacia el club rival. Esta desigualdad percibida alimentó la decisión del delantero de tomar medidas drásticas.
Posibles consecuencias para el fútbol saudí
La postura de Ronaldo podría tener implicaciones significativas para la Saudi Pro League, que en los últimos tiempos logró captar la atención del mundo deportivo. El portugués mantendrá su boicot hasta recibir garantías concretas de que el Fondo de Inversión Pública implementará cambios en la gestión del club, según informó ESPN. Sin embargo, las autoridades de la competición no han confirmado ninguna modificación en sus políticas.
De no producirse cambios sustanciales en la administración del Al Nassr, el atacante podría solicitar su salida del fútbol árabe durante la próxima ventana de transferencias en junio. Esta decisión desataría un nuevo escándalo en una liga que invirtió recursos millonarios para atraer figuras mundiales. La disputa de poder entre el jugador y el fondo de inversión podría generar modificaciones en la estructura competitiva de la Saudi Pro League.
Adicionalmente, la situación pone en evidencia las tensiones internas respecto al manejo diferenciado de los clubes bajo control del mismo organismo. El contraste entre las inversiones realizadas en el Al Hilal y el Al Nassr generó cuestionamientos sobre la equidad en la distribución de recursos. La controversia amenaza con empañar el proyecto deportivo saudí que buscaba posicionarse como destino atractivo para estrellas internacionales.
Hasta el momento, las autoridades de la liga árabe no han establecido un plazo para responder al reclamo de Cristiano Ronaldo ni han confirmado si implementarán cambios en la gestión del Al Nassr. La situación permanece sin resolverse mientras se aproxima el próximo compromiso del equipo en la competición local.

