Annika Paz, la joven futbolista argentina de 17 años, firmó contrato con el Inter de Milán tras una exitosa etapa en River Plate, consolidándose como una de las promesas del fútbol femenino. La delantera nacida en Pilar, Buenos Aires, dio el salto al fútbol europeo después de debutar profesionalmente con apenas 15 años y marcar su primer gol en la Selección Argentina mayor a los 16.
Según relató en diálogo con medios argentinos, Paz comenzó su carrera a los 7 años acompañando a su hermano a entrenar. En aquel momento, el fútbol femenino aún carecía de estructura formal en Argentina, por lo que inició jugando en categorías masculinas con autorización de la liga local.
La trayectoria de Annika Paz se aceleró cuando ingresó a las divisiones inferiores de River a los 13 años. Allí se formó en la Sub 14 y progresó hasta debutar en Primera División en 2024, convirtiendo su primer gol oficial ante Belgrano ese mismo año.
El desafío de dejar todo por el fútbol profesional
El proceso de formación implicó importantes sacrificios personales. “Para mí lo más difícil fue la familia y mis amigas. Antes los veía todos los días y cuando arranqué ya no fue igual”, expresó la jugadora al recordar sus inicios profesionales.
Sin embargo, Annika Paz aclaró que prefiere no hablar de sacrificio. “No sé si usaría la palabra sacrificio, porque el fútbol es algo que elijo yo”, explicó, aunque reconoció las dificultades que implica priorizar la carrera deportiva a tan temprana edad.
El respaldo familiar resultó fundamental en este camino. “Son la base de todo. En mi camino como futbolista fueron y son claves. Hoy no estaría donde estoy sin ellos”, reveló la delantera sobre el rol de su familia en su desarrollo profesional.
Protagonismo en la Selección Argentina
Además de su desempeño en clubes, Paz destacó en las categorías juveniles de la Selección Argentina. Fue capitana de la Sub 17 y participó en procesos de la Sub 20, demostrando capacidad goleadora y liderazgo en torneos sudamericanos.
El momento más importante llegó en 2025 cuando debutó en la selección mayor ante Uruguay. Apenas trece minutos después de ingresar desde el banco, convirtió su primer gol con la camiseta albiceleste. “Defender la camiseta de la selección es lo máximo, un sueño cumplido”, manifestó tras ese logro.
La futbolista argentina también reflexionó sobre la fragilidad de estos logros. “Trato de disfrutar cada entrenamiento y cada partido porque sé que no dura para siempre y que se pelea todos los días”, agregó consciente de los desafíos que implica mantenerse en el alto rendimiento.
Adaptación al fútbol europeo con el Inter de Milán
La llegada de Annika Paz al Inter de Milán representa un salto cualitativo en su carrera. “Desde el gimnasio y lo físico hasta el campo, todo es muy profesional y organizado”, describió al comparar la estructura italiana con lo vivido en Argentina.
Más allá de lo deportivo, la jugadora destacó el aspecto humano de su incorporación. “Me hicieron sentir como en casa, siempre atentos a todas mis necesidades”, relató sobre su recibimiento en el club italiano.
No obstante, admitió que la distancia es el mayor desafío. “Nunca estuve tan lejos de mi familia y mis amigos, y eso es lo que más cuesta”, reconoció la futbolista, quien vive su primera experiencia prolongada fuera de Argentina.
A pesar de la nostalgia, Annika Paz enfrenta esta etapa con ilusión. “Me genera muchas ganas de vivir algo diferente, aprender y aprovechar esta experiencia al máximo”, confesó sobre su aventura europea a los 17 años.
Objetivos claros en Italia
Los objetivos de la exRiver no están centrados en resultados inmediatos. “Lo principal es adaptarme y aprender. Hoy comparto equipo con jugadoras que ganaron todo y tienen mucha experiencia”, valoró sobre su presente en el Inter.
Su meta deportiva es clara pero realista. La joven delantera busca “poder sumar muchos minutos” en el fútbol italiano mientras continúa su proceso de adaptación y aprendizaje junto a futbolistas consagradas.
Paralelamente, Annika Paz mantiene su compromiso con la educación. “Este es mi último año y bueno, nunca lo dejé porque me gusta más que nada”, contó sobre sus estudios secundarios que continúa de manera online desde Italia.
Con una visión que trasciende lo deportivo, la jugadora planifica su futuro más allá del fútbol. “Sé que el fútbol no es todo, por eso también es importante tener otros intereses. Cuando termine el colegio me gustaría estudiar algo en la universidad”, proyectó.
Ahora, la jugadora argentina deberá demostrar su nivel en la Serie A italiana mientras completa su proceso de adaptación al Inter de Milán. El desafío inmediato será ganar minutos en un equipo competitivo y consolidarse como una opción válida en el esquema del club italiano durante lo que resta de la temporada.

