Néstor Fabián Lavia trabaja todos los días en un taller improvisado en San Fernando, donde fabrica mesas ratonas que replican en miniatura los estadios más emblemáticos del fútbol argentino y del mundo. Rodeado de maderas apiladas, plantas y herramientas artesanales, este emprendedor transformó su pasión por el fútbol en un negocio que hoy atraviesa un verdadero boom de demanda.
Lo que comenzó hace casi diez años como un proyecto personal para decorar su propio living se convirtió en Mesas Ratonas Recicladas, un emprendimiento único que permite a los hinchas tener la cancha de su club dentro de casa. Según relató Lavia, la propuesta es simple pero potente: ver los partidos desde el sillón con los pies en la cancha del equipo del corazón.
El origen del emprendimiento de mesas ratonas con forma de estadios
La idea nació cuando Lavia, hincha y socio de River Plate, decidió armar una mesa ratona con la forma del estadio Monumental. El proyecto incluyó detalles minuciosos como la marquesina, el museo, el estacionamiento y hasta la estatua de Ángel Labruna. En ese momento trabajaba en seguridad en el Colegio de Abogados de San Isidro y dedicaba su tiempo libre a perfeccionar la creación, sin pensar en comercializarla.
Sin embargo, el camino no fue fácil. Lavia recordó que su esposa inicialmente no confiaba en el proyecto y que, en medio de una discusión, llegó a desarmar y tirar a la calle su primera mesa. No obstante, la idea seguía en su cabeza y, tras el estímulo de amigos que vieron su trabajo, decidió transformar el hobby en un emprendimiento formal.
De la frustración laboral al trabajo independiente
Según explicó el creador, las malas experiencias en trabajos en relación de dependencia lo llevaron a dar el salto. Lavia denunció haber sufrido cancelaciones de francos, falta de pago de horas extras y salarios bajos. Ese conjunto de situaciones lo motivó a dedicarse de lleno a las mesas ratonas, convencido de que el proyecto iba a funcionar.
El disparador creativo fue casual: encontró una marquesina abandonada en la calle y se le ocurrió fabricar un estadio en miniatura, el primero de Racing. Aunque inicialmente no era una mesa funcional sino un objeto decorativo, la idea fue evolucionando hasta llegar al concepto final que hoy comercializa.
El primer pedido y el crecimiento de la demanda
La primera venta fue una mesa ratona del estadio de Argentinos Juniors, concretada a través de Instagram. Para Lavia, ese momento fue la concreción de un sueño: que alguien pagara por algo hecho completamente a mano, sin máquinas. Actualmente, la realidad es muy distinta: el artesano asegura tener miles de mensajes sin contestar y una demanda que califica como “una locura”.
Además de clubes argentinos como Boca, River, Huracán, Independiente y Tigre, también recibió encargos de equipos extranjeros como Colo-Colo de Chile. La mesa ratona más solicitada es la de Boca Juniors, aunque Lavia considera que las más hermosas estéticamente son las de River, Estudiantes y Huracán.
Cómo se fabrican las mesas ratonas en forma de estadio
El proceso artesanal arranca con el pedido del cliente, quien debe dejar una seña y puede pagar en cuotas. Lavia combina diversos materiales como madera, acrílico, plástico, acetato y goma para construir cada réplica desde la base. El tiempo de producción oscila entre 45 y 60 días, dependiendo de la demanda existente.
Cada detalle es trabajado a mano, sin uso de maquinaria industrial. El emprendedor cuenta con la colaboración de Juan Lazo, Eduardo Santa Cruz, Pablo y Elsa, quienes lo asisten en las distintas etapas del proceso productivo.
Una historia de esfuerzo y sacrificio
La vida de Lavia estuvo marcada por el trabajo desde muy joven. A los 15 años perdió a su padre y tuvo que abandonar la escuela para trabajar y ayudar a su mamá y hermanas. Consiguió empleo en una panadería donde, según relató, le pagaban con dinero, pan y facturas, algo que valoró profundamente en ese momento difícil.
También debió dejar atrás su sueño de ser futbolista profesional. Aunque vivía detrás de una pelota y aspiraba a jugar en cualquier club, las circunstancias no lo permitieron. Hoy, a sus 50 años, Lavia afirma no sentir dolor por esa frustración y cree que todo sucedió por alguna razón.
El sueño de tener un local y regalarle una mesa a Messi
Mirando hacia adelante, el artesano aspira a conseguir un local propio donde pueda exponer su trabajo y generar nuevos puestos de empleo. Pero su deseo más especial es otro: regalarle una mesa ratona a Lionel Messi. Lavia expresó su admiración por el astro rosarino no solo como jugador sino como persona, y reveló que le encantaría obsequiarle una réplica del estadio Coloso Marcelo Bielsa de Newell’s Old Boys.
El emprendedor no especificó plazos concretos para expandir su negocio ni confirmó si ya logró contacto con el entorno del capitán de la selección argentina. Por ahora, Lavia continúa fabricando cada mesa con dedicación artesanal mientras la demanda sigue en aumento.
