El espectacular show de Bad Bunny en el Super Bowl no solo dejó un potente mensaje sobre la diversidad latinoamericana, sino que también reveló un secreto creativo: el diseño interior de la famosa casita que protagonizó la presentación fue obra de un argentino. Federico Laboureau, director de arte y productor creativo radicado en Los Ángeles, fue el encargado de crear por primera vez los interiores de la icónica casita que el artista boricua utilizó en su histórica presentación.
Laboureau, quien vive en la ciudad californiana desde hace 12 años, recibió el llamado a mediados de diciembre para trabajar en el proyecto, según contó a medios argentinos. El creativo fue aprobado por el equipo de Bad Bunny y la NFL después de que evaluaran su portafolio, aunque inicialmente no le dieron detalles sobre la magnitud del encargo.
El diseño interior de la casita de Bad Bunny: un homenaje latino
La casita, inspirada en las viviendas tradicionales puertorriqueñas, ya formaba parte de la gira del artista, pero su interior nunca había sido diseñado ni mostrado públicamente. Laboureau tuvo el desafío de crear ese espacio íntimo que se reveló durante el show del entretiempo, convirtiéndose en el primero en diseñar su interior.
El director de arte argentino explicó que su proceso creativo fue un intercambio enriquecedor con el director francés y la directora creativa británica del equipo de Bad Bunny. Según relató, su condición de latino le facilitó representar elementos característicos de las casas de las abuelas latinoamericanas.
Detalles que evocan la nostalgia latina
Laboureau incorporó múltiples elementos tradicionales en el diseño interior de la casita de Bad Bunny, desde chucherías y muñecos de porcelana hasta costureros y latas de galletitas. El creativo describió que estos detalles de diseño de arte le permitieron “revivir el meterme en la casa de mi abuela, y de todas las abuelas latinas”, según sus declaraciones.
El espacio diseñado fusiona elementos religiosos, kitsch y nostálgicos, incluyendo flores artificiales que evocan las preferencias de las abuelas. Aunque muchos de estos detalles aparecen brevemente en pantalla, contribuyen a crear un ambiente auténtico que resonó con millones de latinos que vieron la presentación.
Un mensaje de unidad en el momento indicado
El diseñador enfatizó que la casita representa a toda América Latina, no solo a Puerto Rico. Laboureau señaló que Bad Bunny cierra su show hablando de América y todos sus países, criticando el egocentrismo estadounidense que a veces olvida que América es todo el continente.
El proyecto llegó a Laboureau en un momento de reinvención profesional. Ante la crisis de la industria del cine en Hollywood, provocada por huelgas sindicales y el impacto de la inteligencia artificial, el argentino se reconvirtió en el sector gastronómico. Junto a su pareja, el también creativo Maximilian Pizzi, abrió “Fuego”, un emprendimiento que comenzó vendiendo empanadas caseras y creció hasta convertirse en un local con cocina y bar.
El talento latino en tiempos complejos
Laboureau reflexionó sobre la relevancia de su participación como latino en un proyecto de esta magnitud, especialmente en el contexto político actual de Estados Unidos. El diseñador mencionó la marginalización y las políticas migratorias restrictivas, destacando que el show del Super Bowl demostró la potencia, magia y empuje de la comunidad latina.
El director de arte accedió a este encargo gracias a la recomendación de una colega encargada de la producción del intervalo, quien lo señaló no solo por su origen latino sino por la calidad de su trabajo. Laboureau destacó que los latinos son trabajadores, generadores de riqueza y emprendedores, mensaje que quedó reflejado en el show más visto del mundo.
El creativo argentino continúa con la expansión de su negocio gastronómico en Los Ángeles, donde próximamente lanzará pizza argentina y una extensión de su bar, aprovechando la ola de latinidad que, según afirma, está viviendo Estados Unidos.

