La serie danesa Borgen volvió a captar la atención del público global en medio de las recientes tensiones geopolíticas sobre Groenlandia. Mientras la presidenta de la Comisión Europea afirmó que la seguridad del Ártico es “una cuestión de la OTAN” y que Groenlandia “puede contar con nosotros política y económicamente”, según reportes de prensa, miles de espectadores recurren a la producción de Netflix como una guía para comprender la compleja relación entre Dinamarca y el territorio autónomo.
La temporada 4, emitida en 2022, dedica su tercer capítulo de 57 minutos a explorar los conflictos derivados del descubrimiento de grandes reservas de petróleo en la isla. La protagonista, la primera ministra danesa Brigitte Nyborg interpretada por Sidse Babett Knudsen, enfrenta dilemas que resuenan con la actualidad internacional en torno a la soberanía de Groenlandia.
Borgen y la relación entre Dinamarca y Groenlandia
La serie política, cuyo nombre refiere al palacio de Christiansborg que alberga los poderes del Estado danés, presenta tramas que anticiparon debates actuales. El episodio titulado “Inuit Nanaat: tierra del pueblo” traslada la acción a territorio groenlandés, mostrando las tensiones entre Copenhague y Nuuk, la capital groenlandesa.
Groenlandia fue colonia danesa hasta 1953 y obtuvo autonomía tras un referéndum en 1979, con competencias ampliadas en años posteriores. Sin embargo, el territorio sigue dependiendo del gobierno danés en áreas cruciales como defensa y relaciones exteriores, una situación que la serie retrata con precisión.
Recursos naturales y presiones internacionales
En la ficción de Borgen, la explotación petrolera desata una pugna entre la autonomía groenlandesa y el control danés. La trama muestra cómo China, Rusia y Estados Unidos acechan los recursos del Ártico, una representación que cobra relevancia frente a los recientes pronunciamientos sobre la región.
Adicionalmente, la serie explora el dilema entre desarrollo económico y protección ambiental, central en el gobierno de la primera ministra Nyborg. Las presiones de las grandes potencias convierten la geopolítica del Ártico en un desafío permanente para los líderes europeos, según retrata la producción danesa.
La perspectiva del pueblo inuit
Lo que distingue particularmente a este capítulo de Borgen es su atención al pueblo originario de Groenlandia. La serie invita al espectador a conocer las costumbres, el idioma y las vestimentas tradicionales de los habitantes inuit, mostrando su profundo vínculo con la tierra.
Mientras tanto, la trama incluye subtramas sobre violencia y corrupción que revelan complejidades sociales del territorio autónomo. El funcionario enviado por la primera ministra danesa se convierte en el vehículo narrativo para que la audiencia descubra una realidad cultural frecuentemente invisibilizada en los medios internacionales.
Ficción que anticipa realidad en Groenlandia
La relevancia de Borgen trasciende el entretenimiento al ofrecer contexto histórico y político sobre un territorio que ocupa titulares internacionales. La serie, que puso sus cuatro temporadas al aire entre 2010 y 2022, aborda temas como soberanía, recursos naturales y autodeterminación con una profundidad inusual para una producción televisiva.
En contraste con reportes noticiosos breves, los 57 minutos del episodio permiten una inmersión en las complejidades de la relación Dinamarca-Groenlandia. Expertos en comunicación destacan cómo las series políticas pueden servir como herramientas educativas cuando están rigurosamente investigadas.
El renovado interés en la serie coincide con declaraciones recientes de líderes europeos sobre el Ártico, aunque las autoridades danesas no han confirmado planes específicos para modificar el estatus actual de Groenlandia. La evolución de esta relación bilateral seguirá desarrollándose conforme avancen las negociaciones sobre recursos naturales y seguridad regional en los próximos meses.

