El actor estadounidense Willem Dafoe visitó José Ignacio como invitado de honor del Festival Internacional de Cine de José Ignacio (JIFF) en su decimosexta edición, que se desarrolla hasta el 1 de febrero. Dafoe llegó para presentar “The Souffleur”, filme del director argentino Gastón Solnicki que se estrenará en febrero en el Malba de Buenos Aires.
La película narra la historia de un gerente de hotel en Viena que enfrenta la demolición del edificio tras su compra por parte de un desarrollador argentino. Según la producción, el film se realizó sin guión, con bajo presupuesto y actores no profesionales, siendo Dafoe la única figura consagrada del elenco.
Willem Dafoe y una forma experimental de hacer cine
Durante el encuentro con periodistas en el espacio Bajo el Alma de José Ignacio, Dafoe expresó: “Yo siempre estoy contento de hacer algo distinto de lo que vengo haciendo”. Esta declaración refleja su interés por proyectos cinematográficos no convencionales como el de Solnicki.
El director argentino Gastón Solnicki trabaja con una metodología particular que caracteriza su filmografía. “The Souffleur” representa su sexto largometraje, siguiendo la línea experimental de “Papirosen” (2011), ganadora en Bafici, donde filmó a su propia familia durante más de una década.
Una programación internacional destacada
La edición número 16 del Festival Internacional de Cine de José Ignacio presenta cruces con otros festivales internacionales y películas premiadas. La brasileña “El agente secreto” y la española “Sirat”, ambas nominadas al Oscar, forman parte de la selección oficial del evento.
La ceremonia inaugural del JIFF contó con la proyección de “La única opción”, del reconocido director coreano Park Chan Wook. Además, el festival ofrece una programación variada que, según la organización, puede consultarse en su sitio web oficial.
Un festival único con espíritu comunitario
El Festival de José Ignacio se destaca por su carácter participativo y accesible en el exclusivo balneario uruguayo. A diferencia de otros eventos cinematográficos, este festival crea un espacio de encuentro comunitario en una localidad que carece de sala de cine tradicional.
La inauguración de esta edición tuvo lugar en la emblemática Bajada de Pescadores, donde vecinos y visitantes llegaron cargando reposeras y sillas plegables. Entre los asistentes se encontraba el expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou, junto a embajadores y figuras públicas que mantuvieron un perfil discreto.
La jornada inaugural incluyó un set musical de Rueda de Candombe, que interpretó temas de ambas orillas del Río de la Plata. Esta presentación coincidió con el inicio del Carnaval uruguayo en Montevideo, festividad que según destacan los organizadores locales, es el carnaval más largo del mundo con más de cuarenta días de duración.
Cine en la playa con entrada gratuita
Pablo Mazzola, socio fundador y programador del festival, explicó a medios locales que “este es un festival de entrada libre, gratuita y participativa”. El formato único permite que el público uruguayo y argentino disfrute proyecciones al aire libre con los pies en la arena y el mar de fondo.
Adicionalmente, el público del JIFF tiene la particularidad de elegir mediante votación la película ganadora del certamen. Las reposeras de cartón desplegable se han convertido en un clásico distintivo del festival, sumando al ambiente relajado y democrático del evento cinematográfico.
El festival continuará proyectando su selección de largometrajes internacionales hasta el 1 de febrero, con funciones nocturnas en la playa y en espacios cerrados del balneario. La película ganadora será anunciada al cierre del evento, elegida directamente por los asistentes que participaron en las votaciones durante todas las jornadas.
