La novela gráfica Persépolis, de la autora iraní Marjane Satrapi, vuelve a cobrar relevancia en medio de la nueva ola de violencia que atraviesa Irán. Publicada entre 2000 y 2004 en cuatro tomos, esta obra autobiográfica relata la experiencia de una niña que crece bajo el régimen fundamentalista islámico instaurado tras la revolución de 1979. El cómic, ilustrado en blanco y negro, se ha convertido en un testimonio universal sobre el impacto del poder político y religioso en la vida de las personas.
La historia comienza con “El pañuelo”, capítulo que narra cómo la protagonista de diez años y sus compañeras debieron cubrir sus cabezas por orden del nuevo régimen. Este relato en primera persona retrata una sociedad sometida a cambios políticos radicales, intervenciones extranjeras y guerras cíclicas en una tierra rica en petróleo.
La mirada infantil sobre la Revolución Islámica
Persépolis nunca pierde la perspectiva infantil, luego adolescente y joven, con la que observa las transformaciones sociales. Marjane Satrapi creció en Teherán en una familia de intelectuales modernos y progresistas que le brindaron una educación abierta y de estilo occidental. Estas herramientas le permitieron a la pequeña Marji intentar comprender un mundo que cambiaba radicalmente a su alrededor.
La autora estudió en el Liceo Francés de Teherán hasta que sus padres, ante el agravamiento de la situación, decidieron enviarla a Viena. Posteriormente, en 1997, Satrapi se estableció en París, donde comenzó su carrera como ilustradora de historietas y directora de cine.
Del cómic al reconocimiento internacional
La trascendencia de Persépolis superó rápidamente las fronteras francófonas. En 2007, Satrapi llevó su obra al cine junto a Vincent Paronnaud, logrando el Premio del Jurado en el Festival de Cannes. La película mantuvo el estilo visual en blanco y negro del cómic original, preservando su estética distintiva.
Además de la adaptación cinematográfica de Persépolis, la autora dirigió otros filmes basados en sus cómics, como Pollo con ciruelas. Posteriormente amplió su filmografía con The Voices, Radioactive sobre Marie Curie, y Dear Paris en 2024. Sin embargo, la novela gráfica sobre su infancia en Irán sigue siendo su trabajo más emblemático.
Un testimonio sobre la pérdida de libertades
La narración se desarrolla entre esperanzas de cambio y decepciones posteriores. El relato muestra la progresiva pérdida de libertades, especialmente para las mujeres obligadas a usar el velo, y culmina con el exilio de la protagonista. Esta experiencia la convierte en una expatriada más entre miles que reconstruyen sus vidas en países europeos, según refleja la obra.
El cómic retrata con ternura y humor las vivencias de una sociedad afectada por los designios de cambios políticos y religiosos. La perspectiva personal de Satrapi logró condensar décadas de historia iraní en viñetas que expresan un padecimiento universal. Esta capacidad de retratar realidades complejas desde la mirada de una niña convirtió a Persépolis en un referente de la literatura gráfica mundial.
Relevancia actual de la obra
Con Irán nuevamente en titulares internacionales por la represión violenta de protestas que ha dejado miles de muertos, según reportes de medios internacionales, la lectura de Persépolis cobra nueva vigencia. La obra permite comprender los ciclos de violencia que afectan a la región y las consecuencias del fundamentalismo religioso en la vida cotidiana de las personas.
La novela gráfica continúa siendo lectura recomendada para quienes buscan entender la historia contemporánea de Irán y el Medio Oriente. Su relevancia permanece intacta mientras la situación en el país siga generando ciclos de conflicto y restricciones a las libertades individuales, especialmente de las mujeres.

