La película La virgen de la tosquera, que se estrena el 15 de enero en los cines argentinos, promete sacudir el panorama del cine de terror argentino con una propuesta visceral y ambiciosa. Basada en dos cuentos de Mariana Enriquez publicados en Los peligros de fumar en la cama, el film dirigido por Laura Casabé arranca con una brutal golpiza a un linyera en plena calle, estableciendo desde el primer minuto una atmósfera de violencia y peligro latente.
La historia sigue a Natalia, interpretada por la revelación Dolores Oliverio, una adolescente que observa esta escena desde su ventana con una mezcla de miedo y curiosidad mórbida. Ambientada durante la crisis de 2001, la producción traslada el conurbano bonaerense a locaciones de Mendoza, donde se filmó buena parte del proyecto.
Un cine de terror argentino que crece desde los márgenes
Según explicó Casabé en declaraciones a medios locales, La virgen de la tosquera es difícil de clasificar porque se corre de los cánones tradicionales del género. “Es una película de terror. Que en algún punto se corre de los cánones: no es una película de terror clásica, pero que sea difícil de clasificar es lo que la hace atractiva”, afirmó la directora.
El film funciona simultáneamente como historia de crecimiento adolescente, retrato generacional de quienes fueron jóvenes sin celulares pero con chats en cibercafés, y cine de género puro y duro. Esta multiplicidad de registros representa uno de sus principales atractivos narrativos.
El resurgimiento del terror argentino en tiempos difíciles
Después del éxito de Cuando acecha la maldad, esta nueva producción viene a consolidar un movimiento de cine de género argentino que lleva décadas trabajando con pasión desde la periferia. Especialmente el oeste del conurbano bonaerense ha sido cuna de cineastas que hacen películas ambiciosas con presupuestos limitados.
La directora reflexionó sobre la paradoja actual: “Es un buen momento para el cine de terror argentino, en un muy mal momento para el cine”, particularmente en un contexto donde la industria enfrenta amenazas de desfinanciación. Los realizadores que vienen del terror, según Casabé, provienen de los márgenes: Demián Rugna, Farsa Producciones, y otros que comenzaron haciendo películas en Ituzaingó y Haedo.
El terror como cine popular y político
Casabé destacó que el cine de terror siempre fue popular y político. “El cine de terror es popular, siempre lo fue, y eso es hermoso. Se han hecho reflexiones políticas muy profundas desde un cine muy popular, desde George Romero o Carpenter, siempre fue político el cine de terror”, señaló la realizadora.
La experiencia vivida durante 2001, cuando Casabé tenía 19 años, está presente en la película. “Las obras tienen que ver con las experiencias vividas, y cómo uno puede traducir esa experiencia vivida en una puesta cinematográfica”, explicó la directora sobre el contexto de crisis que atraviesa el relato.
La perspectiva femenina en el cine de terror
El estreno de La virgen de la tosquera coincide con un momento en que las directoras de cine de terror, especialmente de body horror, ganan premios y reconocimiento internacional. Julia Ducournau con Titane y Coralie Fargeat con La Sustancia representan esta nueva camada de cineastas.
Casabé reconoció este momentum: “Definitivamente, hay un momentum de mujeres haciendo cine de terror. Es lógico que la sensibilidad femenina le esté aportando al terror una nueva mirada, porque antes no existía”. Según la directora, tiene que ver con espacios que se abrieron para las cineastas en el género, aunque la brecha en la industria sigue siendo considerable.
De los cuentos de Enriquez al cine
El trabajo de adaptación junto al guionista Benjamín Naishtat tomó los cuentos El carrito y La virgen de la tosquera como base, pero con libertad creativa. “Es una transposición más que una adaptación, y a la vez una obra cinematográfica. Si bien los cuentos son el corazón de la película, es otra cosa”, aclaró Casabé sobre el proceso colaborativo con Mariana Enriquez.
El casting se realizó mediante convocatoria abierta por fuera de las escuelas de teatro porteñas. “Me parecía importante que si íbamos a contar chicos del conurbano, porque es una película conurbánica, fueran de escuelas de teatro y actores que no vinieran solamente de la capital”, explicó la directora sobre la elección del elenco que incluye a Candela Flores, Isabel Bracamonte y Luisa Merelas.
La protagonista Dolores Oliverio estudió referencias como Carrie y The Witch para construir su personaje. “No soy muy fan del terror, pero la película me sorprendió porque no es el terror tradicional, tiene este tinte adolescente”, comentó la actriz sobre su experiencia en el rodaje.
El film ya tuvo su paso por festivales internacionales como Sundance y Sitges, el encuentro más importante de cine fantástico y de terror. Ahora resta esperar la respuesta del público argentino cuando llegue a las salas comerciales el próximo miércoles.